Muchos hemos oído mencionar la palabra globoflexia y nos hacemos una idea de lo que es: dar forma a los globos para hacer figuras pero ¿sabías que esta práctica viene del arte circense? Esta y otras curiosidades podrás descubrir en este post dedicado a la globoflexia.

A la globoflexia, que también se la conoce como torsión de globos, se la considera tanto una práctica como un arte que nació y se desarrolló en el mundo del circo. En lo que consiste, algo que la mayoría ya sabemos, es en la manipulación de los globos con el objetivo de darle alguna forma concreta de objeto o animal.

A pesar de que la globoflexia está estrechamente relacionada con el mundo del circo es también usada por magos y payasos para animar fiestas, especialmente infantiles. Estas personas pueden contratarse para animar cualquier evento con un éxito espectacular ya que logran realizar figuras asombrosas en muy poco tiempo. Si tienes la oportunidad de contar con alguno de estos profesionales alguna vez, no lo dudes.

Otro lugar en el que es muy usada la globoflexia es en los baby showers (fiestas del bebé o fiestas del nacimiento) que son celebraciones que se realizan de cara a la llegada de un nuevo bebé a la familia y en la que los asistentes suelen llevar todo tipo de regalos para ayudar a los nuevos padres en el camino que comienzan de la paternidad.

Las técnicas de globoflexia han evolucionado de manera muy notable en los últimos años e incluso los profesionales que se dedican a ello tienen distintas especialidades: figuras sencillas que requieren solo el uso de un globo (modelado simple) y figuras complejas que requieren varios (modelado múltiple).  Dentro de cada especialidad hay distintos niveles en función de la complejidad de lo que se hace. En cualquiera de los casos, los profesionales más avanzados suelen usar una combinación de los dos estilos principales.

Para la práctica de la torsión de globos, como se puede suponer, es importante contar con globos especiales que resistan la manipulación a la que deben ser sometidos. Los que suelen ser más habituales son los de 260 de tamaño, globos que son muy fáciles de encontrar y con los que es posible realizar más del 95% de las figuras. Un porcentaje muy importante, como se puede apreciar.

Aunque muchos animadores, por inexperiencia o por el propio desarrollo de su espectáculo prefieren inflar los globos con la boca, lo mejor y más rápido es usar un inflador. Esta es la opción más elegida por los artistas más especializados que son capaces de elaborar una gran cantidad de figuras y formas muy complejas en muy poco tiempo.

La globoflexia se ha convertido con el paso del tiempo en algo más que una habilidad o arte. Es toda una disciplina con su propia jerga y nombres técnicos para las distintas figuras y movimientos que se pueden hacer en ella. Es, sin duda, un mundo completamente fascinante.

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